sábado, 17 de mayo de 2014

ACTUACIONES CON LAS FAMILIAS



NECESARIA INTERACCIÓN ENTRE PADRES Y PROFESORES

Según Macbeth (1989), la necesidad de que se establezca interacción entre el docente y los padres se debe a varios aspectos.
  • Los padres son los responsables ante la ley de la educación de sus hijos, por ello son considerados clientes legales de los centros educativos a los que asisten sus hijos, por lo que es de suponer que deben ser bien atendidos y recibidos.
  • Los profesores y la escuela deben tener en cuenta la educación familiar, ya que se debe compatibilizar la educación familiar (no formal) con la de la escuela (formal).
  • La familia es la base de la educación e influye de manera notable en la educación formal.
  • Los profesores son los encargados de velar para que los padres cumplan con sus responsabilidades referentes a la educación de sus hijos y para ello será necesario que establezcan la cooperación e interacción familiar en la escuela.
  • Al ser los padres los responsables de sus hijos, es lógico que deban intervenir y formar parte de las decisiones que se tomen respecto al funcionamiento u organización escolar. Ello podrán desarrollarlo a través de las Ampas, órganos de los que pueden formar parte, etc. 
Esta cooperación por parte de las familias en la educación de sus hijos arroja muchas ventajas sobre los alumnos. Podemos destacar:
  • Contar con una buena respuesta a las necesidades de los niños.
  • Aumentar la productividad de la tarea.
  • Aumento de la motivación.
  • Responsabilidad compartida.
  • Aumento del grado de satisfacción global: alumnos, padres y profesores.
  • Disminución de los conflictos y de la resistencia a las modificaciones.
  • Mejora de la aceptación de los objetivos.
  • Favorece la autoestima.
  • Potencia actitudes positivas de los padres hacia el centro escolar.
PAUTAS GENERALES
Docentes y familia han de tomar la misma actitud positiva. Para ambas partes es necesario que tengan el pensamiento de que el alumno padece un trastorno, lo que se traducirá en un sentimiento de ayuda hacia los niños.
Se deben mantener con el tutor citas regulares (cada 2 o 3 semanas). No pasar de tres semanas, sobre todo al principio del curso. Hay que contar con que nos pueden coincidir con vacaciones y puentes con lo que a veces serán las citas con un espacio de un mes. Acordar con él un seguimiento con el resto de profesores para ver cómo va evolucionando en las diferentes asignaturas.
Planear conjuntamente unos objetivos realistas tanto para padres como para profesores para llevar a cabo entre cada cita. Pocos pero alcanzables. Ir aumentando objetivos según se vayan cumpliendo. Centrarse en las soluciones y no en los problemas. Si no se cumpliera alguno de los objetivos analizar el porqué e intentarlo hasta la siguiente cita.
Informar a los padres de todos los aspectos, positivos y negativos, sobre los avances en el rendimiento académico, la conducta del niño, su estado emocional y las relaciones con sus compañeros y profesores. Hacer un seguimiento de los objetivos que funcionan y aquellos que no y trasmitírselos a los padres.
Trabajar conjuntamente y valorar el trabajo realizado por ambas partes.
Comunicar a los padres si se van a efectuar medidas de intervención, tanto dentro como fuera del aula: Tipo de intervención, tiempo de la intervención, fechas, duración, lugar donde se va a intervenir, quien realizará la intervención, etc.
No dudar en el diagnóstico: Asumir que las características que demuestra el niño son debidas al trastorno y no a la mala educación que hayan recibido de sus padres.
Resulta conveniente remitir a la familia a alguna asociación de TDAH para que puedan liberar la angustia y ampliar la información y la formación facilitada desde el centro y los servicios de salud. 
Los siguientes enlaces son asociaciones de la Comunidad de Madrid que trabajan en conjunto con las familias para el apoyo y asesoramiento en el desarrollo y la evolución de sus hijos con TDAH.
DECÁLOGO DE LA INTERVENCIÓN FAMILIAR
1.      Aceptar y conocer el trastorno. Para todos los padres puede ser muy complicado, pero lo más difícil esta hecho, porque encontrado el problema, podemos aplicar la solución.
2.     Reforzar lo positivo y obviar lo negativo. La familia debe ser observadora de sus propias conductas y reflexionar sobre sus consecuencias, para conocer y trabajar sus fortalezas y debilidades.
3.     Establecer unos límites y normas y las consecuencias de no cumplirlas. Estos niños deben tener claro cuáles son las normas a cumplir, y para ello se tienen que prefijar con antelación mediante consenso. Deben estar     en lugar visible siempre.
4.     La comunicación debe ser asertiva y empática, evitando cualquier tipo de mensaje crítico ante sus fracasos e intentando ponerse en el lugar de los niños.
5.     Establecer planificaciones diarias. La organización diaria del tiempo y del espacio creando rutinas, será necesario para facilitar la adquisición de hábitos de autonomía en los niños.
6.     Distinguir persona de conducta. No debemos olvidar que estos niños tienen la autoestima debilitada debido a todos los fracasos que han ido acumulando en su vida, por eso cuando les hagamos una crítica, esta debe  ir dirigida a su conducta. Por ejemplo, le diremos: "tu cuarto esta desordenado", en vez de "Eres un desordenado".
7.     No olvidar que los padres son sus mejores modelos a seguir. Nosotros debemos ser su guía en sus actuaciones día a día.
8.     Contacto continuo entre familia y colegio. La coordinación y la intervención en ambos ámbitos será la mejor herramienta para paliar las dificultades que se irán encontrando a lo largo de su vida escolar.
9.     Mejorar su autoestima. Es necesario compensar sus dificultades proporcionando los apoyos necesarios haciendo hincapié en sus potencialidades. Debemos exigirles en función de sus posibilidades.
10.   Paciencia y constancia serán fundamentales para conseguir nuestros objetivos y unas mejores relaciones familiares.

BIBLIOGRAFÍA


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